Su hijo presenta: ¿Falta de atención a los detalles? ¿Comete múltiples errores en las tareas escolares? ¿Parece no escuchar cuando se le habla? ¿No sigue instrucciones? ¿Tiene dificultad para finalizar las tareas, los encargos u otras obligaciones? ¿Le cuesta organizar tareas y actividades? ¿Evita o le disgusta las actividades que requieren un esfuerzo mental o atención sostenida? ¿Extravía objetos: juguetes, libros, maletín, cuadernos? ¿Se distrae ante estímulos irrelevantes? ¿Se mueve de forma excesiva: manos o pies? ¿Se levanta frecuentemente del asiento en clase? ¿Corre o salta excesivamente en situaciones que no son apropiadas? ¿Tiene dificultades para el juego o las actividades de ocio? ¿Habla en exceso? ¿Responde de forma precipitada antes de escuchar toda la pregunta? ¿Se le dificulta esperar su turno? ¿Interrumpe las actividades de otros?

El trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDA-H), se caracteriza por la dificultad del niño para controlar los impulsos y mantener los niveles de atención necesarios para la realización de una tarea. El resultado es un patrón persistente de síntomas de inatención en la esfera cognitiva, hiperactividad en el área motora e impulsividad en el área emocional. Estos síntomas son más notorios cuando se le exige realizar una tarea que le resulte larga y monótona. Además, se le dificulta seguir instrucciones, quedarse quieto, esperar su turno, pensar antes de actuar, prever las consecuencias de sus actos y en general todo lo que implique inhibir comportamientos. El TDA-H se clasifica en 3 subtipos: tipo combinado presenta inatención y además hiperactividad-impulsividad, tipo predominantemente inatento y tipo predominantemente hiperactivo-impulsivo.

Tratamiento

La intervención se realiza con el niño, los padres y maestros. Se ofrece psicoeducación acerca de la naturaleza del trastorno y su manejo. Se entrena a los padres en el manejo del comportamiento del niño: identificación de conductas problema, refuerzos, sistema de puntos, manejo de las pataletas, tiempo fuera, entre otras. Se entrena al niño en técnicas de autocontrol, manejo de la rabia y la frustración, relajación, habilidades autoinstruccionales, habilidades sociales y resolución de problemas.